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"La verdad, por más que se presente desaliñada y adusta, es el lenguaje de un buen ciudadano; y el que no la lleva en la boca como la concibe en el entendimiento es indigno de vivir entre los hombres."
LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN

Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2007.

Resumen

Decisiones...

Cierto empleado platicaba un día con su jefe, a quien consideraba una persona exitosa.

-"Y dígame", le preguntó el empleado "¿Cómo es que ha logrado su éxito?"
-"Lo resumo en dos palabras" contestó
-"Y cuáles son esas palabras"
-"Buenas decisiones"
No conforme con la respuesta, el empleado preguntó de nuevo -¿Y cómo logra tomar las decisiones correctas?"
-"Lo resumo en una palabra, experiencia"
-"Y cómo ha conseguido su experiencia"
-"Lo resumo en dos palabras" respondió
-"Y cuáles son esas dos palabras"
-"Malas decisiones"

Si queremos tomar alguna ventaja de nuestros errores, entonces tenemos que cometer algunos. Y con el paso del tiempo, mientras cometamos errores distintos cada ocasión, entonces estaremos aprendiendo y creciendo.

¿Te has sentido mal últimamente por algún error que hayas cometido?, entonces analiza qué fue lo que hiciste mal, asegúrate de no volverlo a hacer, perdónate a ti mismo, y sigue adelante.

¿No sientes la suficiente confianza como para tomar una decisión, ya que tienes miedo de cometer algún error?, bueno, pues entonces recuerda que inclusive las malas decisiones pueden ser una excelente oportunidad de aprender, porque la única manera de aprender a tomar buenas decisiones es tomando algunas malas decisiones.

Así que, no lo pienses más, atrévete a tomar malas decisiones, hazlo con todo el valor que tengas, a fin de cuentas, esas malas decisiones te convertirán en una persona más sabia. Y si tomas la suficiente cantidad de malas decisiones y aprendes de ellas, llegará el día en que no podrás tomar más malas decisiones y serás lo mejor que puedes ser.

17/07/2007 02:09. Autor: Lilianis. # enlace permanente. Tema: Temas de Reflexión

El fuego y los sueños.

Aún recuerdo la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno en Salt Lake City en el 2002. Lo que más me conmovió fue el tema central de la ceremonia que era acerca de encender el “fuego interno”. Mientras admiraba la gran cantidad de atletas quienes seguramente habían soñado durante muchos años el momento en que entrarían a un estadio olímpico, no pude evitar preguntarme cual sería su motivación para trabajar tan duro y tratar de ser los mejores a sabiendas de que sólo unos cuantos obtendrían la medalla de oro.

El comentarista de televisión en turno mencionó una frase del escritor Richard Bach, “Nunca se te proporcionaría un sueño sin el poder para convertirlo en realidad.”

Mi pregunta es: ¿Tienes un sueño? Si la respuesta es afirmativa, entonces ¿Qué es lo que necesitas para encender ese fuego interno? ¿Qué se necesita para que salgas a perseguir tu sueño y convertirlo en realidad? ¿Necesitas conocer los logros de otras personas para motivarte? ¿Necesita ocurrir una gran tragedia para que tomes acción? ¿O tienes la decisión suficiente para encender ese fuego interior dentro de ti?

Para algunas personas el miedo al fracaso es tan grande que simplemente no les permite ni siquiera soñar. En una competencia olímpica puede haber 50 competidores pero sólo tres de ellos obtendrán una medalla. El resto de ellos fracasarán, sin mencionar a los miles que quedaron fuera previamente al no calificar. Sin embargo, eso no los detiene en su búsqueda por alcanzar su sueño. Su liderazgo se mide por su valor y tenacidad para perseguir la meta sin importar los obstáculos.

Como te habrás dado cuenta yo coincido con Bach. No creo que podamos ser seducidos por una imagen de lo que podemos llegar a ser si no se nos ha dado el poder para lograrlo. Las herramientas para hacerlo nos fueron dadas. Una mente, un cuerpo y un espíritu. No permitas que el fuego interno que te fue otorgado tal vez desde hace mucho tiempo se extinga. Sacude el polvo de tu cabeza y revive tu pasión por aquello que deseas lograr. Deshazte del condicionamiento negativo que te ha hecho creer que no estas destinado para la grandeza. Una parte de ti ha estado esperando desde hace mucho tiempo la oportunidad para cumplir con su destino. Tu meta quizás no sea necesariamente ganar el oro, sino construir algo importante en el camino. Un camino que otros seguirán y del que obtendrán inspiración.

La mayoría de nosotros no estamos destinados a ganar una medalla en las Olimpiadas, pero todos tenemos talentos, sueños y deseos que son únicos. Cada vez que le das la espalda a esa parte de ti, tu energía cae, tu pasión se desvanece y otra pequeña parte de ti muere. Por el contrario, cuando empiezas a creer que tus sueños son posibles, tu espíritu se eleva y cosas mágicas suceden a tu alrededor, te va muy bien, la gente responde como tu deseas, encuentras dinero en tu bolsa etc. Si, eventualmente tendrás fracasos como cualquier competidor olímpico, a todos nos sucede. Pero asegúrate de convertir el fracaso en el combustible que alimente tu pasión y mantenga tu sueño vivo. No dejes que el fracaso ensombrezca tu vida.

Hay algo que estás destinado a hacer, hay un camino que debes recorrer, un obstáculo que debes vencer. Mientras más sigas tu sueño más exitoso serás, más riqueza obtendrás y más personas te apoyarán para que lo conviertas en realidad. Nunca tengas miedo de soñar.

Sé increíble,
Blair Singer.

20/07/2007 02:23. Autor: Lilianis. # enlace permanente. Tema: Desarrollo Personal

La Oruga y la Mariposa

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Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes. "¿Hacia dónde te diriges?" - le preguntó -. Sin dejar de caminar, la oruga contestó: "Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de esta montaña miraba todo el valle. Me gustó lo que ví en mi sueño y he decidido realizarlo". Sorprendido, el saltamontes dijo mientras la oruga se alejaba lentamente: "¡Debes estar loca!, ¿cómo podrás llegar hasta el tope de la montaña?, tú, una simple oruga. Una pequeña piedra será un monte, un pequeño charco un mar, ¿no te das cuenta de la realidad? Ésta es tu comunidad, aquí viven tus amigos, ¡deja de perseguir esos sueños imposibles y siéntate con nosotros a pasar la tarde o dormirte una siesta!". Sin embargo el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, sus diminutos pies no dejaron de moverse. Del mismo modo la araña, el topo y la rana le aconsejaron desistir: "¡No lo lograrás jamás!" le dijeron, pero en su interior había un impulso que la obligaba a seguir. Ya agotada, sin fuerzas y a punto de morir, la oruga decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. "Estaré mejor", fue lo último que dijo. Por tres días todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del campo, había construido como su tumba un monumento a la insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable. Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto quedaron sorprendidos, aquella costra dura comenzó a romperse y con asombro vieron unos ojos y unas antenas que no podían ser las de la oruga que creían muerta, poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas multicolores de mariposa de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos. No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría, seguiría volando hasta la cima de la montaña y cumpliría de esa manera su sueño. Ahora, finalmente entendían lo que había pasado. El sueño que guardaba la oruga en su corazón, era en realidad, la profecía de los cambios que ocurrirían en su vida.

Si no crees en tus sueños, nunca te prepararás para los cambios. Si no dejas de ser oruga, nunca volarás. Si no estás dispuesto a dejar el entorno en el que creciste, nunca llegarás a la cima. Aquello que estés dispuesto a dejar atrás, determinará qué tan lejos llegarás en la vida. Debes morir para vivir, perder para ganar, dar para recibir. Sólo Tú sabes las cosas que debes abandonar, ¡déjalas! Y corre con libertad la carrera que tienes por delante.

*Tomado del Newsletter enviado por el Dr. Andrés Panasiuk
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26/07/2007 03:13. Autor: Lilianis. # enlace permanente. Tema: Temas de Reflexión

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